ENEN Menú Cerrar

27 de septiembre, 2017

Caminando sobre lo natural

Una de nuestras mayores dudas a la hora de reformar nuestra vivienda es elegir el pavimento idóneo. Madera, piedra, cerámico… Nos preguntamos cuál será el perfecto para nuestra decoración, cuál no pasará de moda, y sobre todo, cuál nos dará más confort. Estas y muchas preguntas rondan por nuestra cabeza en ese proceso de elección.

El pavimento es la superficie más utilizada de la casa, y lo más visual de una estancia. La piedra natural tiene tres características para afrontar esto: calidad, uso y resistencia. Además, es un material reparable y muy fácil de mantener, sin variar su estética y manteniendo todas sus propiedades.

Por otro lado, la piedra se considera uno de los revestimientos más resistentes, aguantando el paso del tiempo y la acción agresiva de los agentes externos. Y en la actualidad, cuando valoramos más que nunca el ahorro energético, cabe destacar, que la piedra tiene mejores niveles de eficiencia que nos permitirán ahorrar, ya que conserva el calor durante más tiempo y garantiza una temperatura interior más
confortable.

Así que, si valoras lo natural, lo exclusivo y único por sus vetas, la calidad y la durabilidad, la piedra es tu elección.